Se dice que ya hace bastante tiempo, una anciana llamada Rabiya, era muy querida en su pequeño pueblo, por casi todas las personas que ahí vivían.
Un día como cualquier otro, Rabiya comenzó a buscar algo en la calle. Como a todos les gustaba la compañía de Rabiya, y solían contarle sus problemas porque siempre les daba buenos consejos, las persona que la vieron buscando, se acercaron para ayudar y le preguntaron:
– ¿Qué buscas, Rabiya? ¿Podemos ayudarte?
– Gracias queridos, son muy amables. Se me cayó una aguja.
– ¿Una aguja? Será difícil, pero te ayudaremos. dijeron las personas
– ¿Qué buscas, Rabiya? ¿Podemos ayudarte?
– Gracias queridos, son muy amables. Se me cayó una aguja.
– ¿Una aguja? Será difícil, pero te ayudaremos. dijeron las personas
Entonces todos empezaron a buscar la aguja, pero no encontraban nada. Entonces, preguntaron:
– Rabiya, ¿no recuerdas por qué zona de la calle se cayó la aguja? La calle es muy larga y eso ayudaría a acercarnos más a nuestro objetivo. Además, está a punto de anochecer y ya no tendremos luz para buscar.
– Se me ha caído en mi casa.
– ¿Cómo? Entonces… ¿por qué estamos buscando aquí algo que has perdido en tu casa?
– Es cierto, eso me pregunto yo… No sé por qué siendo tan inteligentes, malgastáis esa inteligencia cuando se trata de buscar la felicidad. No sé por qué andáis buscando siempre la felicidad en la calle y lejos de vosotros en lugar de buscarla donde la perdisteis… en vuestro interior.
– ¿Cómo? Entonces… ¿por qué estamos buscando aquí algo que has perdido en tu casa?
– Es cierto, eso me pregunto yo… No sé por qué siendo tan inteligentes, malgastáis esa inteligencia cuando se trata de buscar la felicidad. No sé por qué andáis buscando siempre la felicidad en la calle y lejos de vosotros en lugar de buscarla donde la perdisteis… en vuestro interior.
Y sonriendo, Rabiya se dio media vuelta y entró en su casa, dejando una profunda reflexión en todas las personas.
La invitación hoy es a que no perdamos tiempo y energía buscando fuera lo que está adentro. Reflexionemos en lo importante y estemos atentos para recordar siempre que lo más valioso está dentro de nosotros. La fuente de la Felicidad y la magia surge de nuestro interior.

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