Los Cherokees, son un grupo indígena de Norteamérica que habitaban el territorio actual de los estados de Alabama, Georgia, Kentucky, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Tennessee y Virginia en el sudeste de los Estados Unidos.
Este grupo indígena norteamericano está lleno de historias fantásticas y proverbios con mensajes para reflexionar, uno de los más conocidos es la historia de los lobos, la cual te compartimos a continuación:
Se cuenta que una mañana un anciano Cherokee le contó a su nieto acerca de una batalla que ocurre en el interior de las personas.
Él abuelo le dijo, -Hijo mío, debes de saber esto y nunca olvidarlo, la mayor batalla no es con el pueblo enemigo, la principal batalla es entre dos lobos dentro de todos nosotros-.
Déjame ser más explícito. Dentro de cada ser humano hay dos lobos. "Uno de los lobos es Malvado - Es la ira, la envidia, los celos, la tristeza, la queja, la avaricia, la arrogancia, la autocompasión, la culpa, el resentimiento, la soberbia, la mentira, el falso orgullo, y la venganza”. Este lobo conduce siempre hacia el sufrimiento.
"El otro lobo es Bueno y está colmado de alegría, paz amor, esperanza, serenidad, comprensión, unidad, humildad, bondad, amistad, empatía, generosidad, verdad, compasión y fe”.
El nieto lo pensó por un minuto y luego preguntó al abuelo:
¿Y si ellos compitieran abuelo? ¿Qué lobo ganaría?
El abuelo cheroqui respondió: Aquél al que la persona alimenta mejor.
Por ello recuerda siempre, alimentar al lobo bueno, pues es él, el que te guiará hacia la felicidad...
La invitación es a reflexionar y observar nuestros pensamientos, emociones y actitudes.
Él abuelo le dijo, -Hijo mío, debes de saber esto y nunca olvidarlo, la mayor batalla no es con el pueblo enemigo, la principal batalla es entre dos lobos dentro de todos nosotros-.
Déjame ser más explícito. Dentro de cada ser humano hay dos lobos. "Uno de los lobos es Malvado - Es la ira, la envidia, los celos, la tristeza, la queja, la avaricia, la arrogancia, la autocompasión, la culpa, el resentimiento, la soberbia, la mentira, el falso orgullo, y la venganza”. Este lobo conduce siempre hacia el sufrimiento.
"El otro lobo es Bueno y está colmado de alegría, paz amor, esperanza, serenidad, comprensión, unidad, humildad, bondad, amistad, empatía, generosidad, verdad, compasión y fe”.
El nieto lo pensó por un minuto y luego preguntó al abuelo:
¿Y si ellos compitieran abuelo? ¿Qué lobo ganaría?
El abuelo cheroqui respondió: Aquél al que la persona alimenta mejor.
Por ello recuerda siempre, alimentar al lobo bueno, pues es él, el que te guiará hacia la felicidad...
La invitación es a reflexionar y observar nuestros pensamientos, emociones y actitudes.
Todos luchamos cada día con esos dos lobos antagonistas entre sí. Es necesario poner atención para saber a qué lobo le estamos cediendo el control.
¿Estamos alimentando al lobo bueno, al bien, a lo positivo o, por el contrario, sin darnos cuenta estamos alimentando al lobo que conduce hacia la desesperanza, el miedo y el sufrimiento?
Recordemos que cada pensamiento tiene un efecto. Alimentar nuestra mente y corazón con nobles pensamientos nos conducirá, sin lugar a duda, tarde o temprano, a una mejor realidad...

Comentarios
Publicar un comentario