Bases Para Una Buena Alimentación

Se dice que alrededor del 70% de las enfermedades que agobian nuestro sistema de salud, son causadas directamente por el estilo de vida del hombre moderno; se destaca principalmente la mala alimentación, el sedentarismo y el estrés.

Y es que multitud de estudios indican que la relación entre alimentación y salud es muy estrecha, sin embargo, son pocas las personas que están conscientes de ello.  Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), mantener unos patrones de alimentación adecuados, es esencial para mantener la salud del organismo.

Pero ¿Cuáles son esos patrones adecuados? 
Una alimentación saludable no tiene por qué perder la dimensión placentera del acto de comer. Una muestra se ve en la dieta mediterránea, la cual tiene a su favor una dieta que preserva el vínculo entre sabor, alimentación y salud.

Para planificar una dieta sana no se necesita un conocimiento a fondo en la materia. Tan solo se trata de usar el sentido común e incorporar una serie de hábitos saludables en torno a lo que se come. 

Un buen punto de partida es consumir en abundancia alimentos naturales, alimentos "vivos". Si queremos conservar o mejorar la salud, los alimentos que comemos no deben ser procesados, fritos, envasados, embotellados, enlatados, refrigerados o empaquetados. Mantente alejado de todos aquellos productos que contengan conservadores, colores y sabores artificiales y que tengan un alto índice glucémico. 

Dejar de lado embutidos, margarinas, refrescos, jugos no naturales, pasteles, postres, nieves, botanas, frituras y capeados, ya que generan inflamación y NO son opciones saludables.  
La grasa vegetal más la azúcar añadida, los diferentes conservadores, sabores y colores añadidos a los productos son altamente dañinos para el organismo; contribuyen a la obesidad, la hipertensión arterial, las enfermedades cardiovasculares, las alergias, el cáncer y las enfermedades inmunes, por citar algunas.

Una dieta saludable debe estar conformada por proteínas, carbohidratos y grasas saludables ya que son los principales tipos de macronutrientes. 

Las proteínas las podemos encontrar alimentos en los alimentos de origen animal, como la carne, el pollo o el pescado. son ricos en proteínas. También se incluye la leche, los quesos y el huevo. Conviene recordar que es más recomendable el consumo de pescado o pollo al de la carne roja. Si se tiene problemas de digestión es mejor consumir leche deslactosada o reemplazarla por luches vegetales o yogures. 

Las frutas, las verduras, las hortalizas, las legumbres y los frutos secos han de ser parte importante en la dieta saludable, por su gran aporte de vitaminas, minerales y proteínas. Los jugos de hojas verdes son excelentes, pero deben siempre tomarse con moderación y bajo observación.

La fibra es uno de los elementos que menos consumimos y que aporta grandes beneficios para la salud gastrointestinal, por eso debemos incluirla en nuestra dieta. Si la persona presenta problemas digestivos es mejor elegir la fibra soluble en lo que se resuelve la situación.

Otros alimentos de origen vegetal, como los cereales, el arroz, el maíz, el centeno o el trigo son mejores en su versión integral; es decir, con su contenido en fibra. Las personas con problemas de digestión podrían eliminar de su dieta el trigo por un tiempo y observar si esto les favorece. 

Las grasas que se obtienen de algunos pescados como el atún o salmón son indispensables en la alimentación por su alto contenido de omega 3. El aguacate, el aceite de oliva, coco y ghee, son excelentes opciones. 

Otra consideración es que, a cualquier edad, la bebida por excelencia debe ser el agua. Son muchos los adultos que acompañan sus comidas con vino o cerveza, no obstante, no es la mejor opción. 

Por último, es recomendable incluir sal de mar, fermentados, caldos naturales, especias, tés y semillas en nuestra dieta diaria. Estos además de brindar sabor, aportan nutrientes. 

Piensa por un momento en lo que sueles comer en el desayuno, la comida y la cena. ¿Qué comes durante el día? ¿No estarás saboteando tu salud y tu bienestar mientras cultivas enfermedades? Hemos de reeducarnos para la salud, por nuestro propio bien. Esto significa ser más fuerte que nuestros gustos y deseos no saludables. Así que, observa tu cuerpo después de comer y escuchado. Al mismo tiempo pregúntate siempre cómo quieres estar y cómo te quieres sentir...
Esperamos que esta información sea útil para ti y tus familiares. La invitación es a que elijamos con más responsabilidad y conciencia nuestros alimentos y recordemos que somos nosotros quienes hacemos con nuestros hábitos, que las enfermedades se manifiesten en nuestros cuerpos.

Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y no pretende sustituir la consulta con el nutriólogo. Antes de realizar algún cambio en tu alimentación, te sugerimos consultarlo con tu especialista en salud. 

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Aviso Importante:

La información proporcionada en este Blog tiene fines informativos y de entretenimiento y No pretende sustituir la Consulta o el Tratamiento del especialista en Salud. Antes de suspender algún medicamento, consumir algún suplemento alimenticio o herbolario, consúltalo con un profesional calificado en salud. No Pongas En Riesgo Tu Salud.

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