Comienza el día con alegría en tu corazón y palabras de agradecimiento en tus labios —hay tanto por lo cual estar agradecido— esto eleva tu conciencia de inmediato.
Comenzar el día embotado y confuso no es provechoso para ti, ni para tu familia, ni para nadie. Si te sientes con espíritu crítico hacia alguien, encuentra algo en esa persona que sea positivo y bueno. Concéntrate en esto hasta que sientas que el amor fluye a través de ti hacia esa persona.
Sé paciente y afectuoso y nunca, en ningún momento, te desesperes por el alma de nadie.
Comenzar el día embotado y confuso no es provechoso para ti, ni para tu familia, ni para nadie. Si te sientes con espíritu crítico hacia alguien, encuentra algo en esa persona que sea positivo y bueno. Concéntrate en esto hasta que sientas que el amor fluye a través de ti hacia esa persona.
Sé paciente y afectuoso y nunca, en ningún momento, te desesperes por el alma de nadie.
(Este es un Fragmento del Libro de Eileen Caddy, "Dios me habló").
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario