Todos hemos pasado por uno de esos días en que nos sentimos tan mal que quisiéramos quedarnos en cama, no salir de la habitación y mantenernos lo más alejado posible del mundo. Y si te quedas en casa y no sales... está bien. Después de todo son esos momentos los que nos ayudan a conectar con nosotros mismos, conocernos y comprendernos mejor.
Sin embargo, si te tienes que quedar en casa o cama porque tienes algún problema de salud, estás recibiendo algún tipo de tratamiento o terapia o porque te sientes bastante desanimado, incomprendido, desesperanzado y confundido, este artículo es para ti.
La propuesta de hoy es crear un nuevo buen hábito en tu vida: reír.
Sí, has leído bien. Reír es sumamente beneficioso. Te invitamos a que ahora mismo, sin importar que estás haciendo en este momento, hagas una pausa y busques algo que te haga reír. Puede parecer una actitud tonta. Una solución de corta duración, pero la risa puede ayudarte a olvidar tus problemas y también ayudar a tu cuerpo, mente y espíritu a sanar; sanar el Alma...
Probablemente ya sabes que el cerebro se encarga de cosas como lo que piensa y su capacidad de caminar, hablar, respirar y moverse. Pero ¿sabías que el cerebro también produce sustancias químicas que afectan todo desde la rapidez con que late el corazón a lo bien que usted combate enfermedades?
Gracias a algo que se llama conexión mente- cuerpo, el simple acto de reír puede contribuir a:
-Que tu cerebro produzca sustancias químicas que ayuden a tu corazón a funcionar mejor y a llevar un ritmo regular y armonioso.
-Estimular el sistema inmunitario del cuerpo para ayudarte a combatir infecciones.
-Generar más energía y reducir el estrés.
-Ayudarte a transitar por experiencias emocionales difíciles de mejor manera.
-Mejorar tu estado de ánimo y tener una mejor actitud frente a la vida.
-Reducir el dolor crónico.
-Gestionar mejores sentimientos de dolor.
En resumen: mientras más te rías, mejor te sentirás y más saludable estarás, ya está comprobado por la ciencia. Inténtalo y diviértete encontrando nuevas maneras para reírte.
Aquí hay algunas claves para iniciarse en la práctica de la risoterapia:
-Pídele a tu cónyuge, pareja o amigos que te ayuden a reír, contándote buenos chistes o compartiendo momentos memorables y divertidos.
-Pasa tiempo con los mejores practicantes de la risa: los niños.
-Rodéate de personas y cosas que te provoquen reír, no importa quiénes sean o lo que sea.
-Busca películas de humor y comedia divertidas o incluso ve o escucha videos de comediantes o chistes.
-Permítete hacer el ridículo y pierde el miedo a la crítica: deja que tu niño interior se exprese libremente.
Y recuerda: la risa es un tratamiento eficaz que puede ayudarte a mantener o recuperar tu salud física, emocional y mental.
Y cómo dirían los químicos... Ácido un placer.

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