Realiza cada una de tus acciones como si fuera la última de tu vida.
Cada vez que estés a punto de señalar un defecto en otra persona, hazte la siguiente pregunta: ¿Qué defecto en mí se parece al que estoy a punto de criticar?
La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos.
Si algún hombre me odia, ese es su problema. Mi única preocupación es no hacer o decir nada que merezca ese odio.
No obres como si fueras a vivir mil años; obra como si el fin estuviera muy cerca.
Todo lo que oímos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no la verdad.
La dulzura, cuando es sincera, es una fuerza invencible.
Acepta las cosas a las que el destino te ata, y ama a las personas con las que el destino te une, pero hazlo con todo tu corazón.

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