El herpes simple es un virus. Eso significa que no existe una “cura” para ello, no obstante, se puede encontrar alivio y reducir la inflamación, la irritación y otros síntomas a través de una combinación de cambios en el estilo de vida, alimentación antinflamatoria y remedios tópicos.
Es importante mencionar que muchos ingredientes tópicos como los aceites esenciales de orégano, árbol de té o neem, pueden quemar la piel si no se diluyen. Por ello deben siempre diluirse con aceites base, como el aceite de jojoba o de coco. Los aceites tópicos a continuación deben, diluirse con un aceite base. También es conveniente hacerse una prueba de parche antes de que se aplique el remedio. Esta es la única manera de asegurarse de que no se va a aplicar una sustancia irritante en un área, de por sí, ya sensible.
Remedios Naturales para Tratar el Herpes:
Sábila. La sábila tiene propiedades comprobadas para acelerar el proceso de heridas. Estas propiedades pueden calmar y curar también, las lesiones del herpes. El gel de la sábila se puede aplicar directamente en casi todas las áreas del cuerpo sin ser diluido. Es conveniente dejar escurrir la aloína para que no provoque irritaciones.
Aceite de árbol de té. El aceite de árbol de té es un potente ingrediente antiviral que ha demostrado ser de ayuda en casos de herpes. El aceite de árbol de té debe diluirse siempre con un aceite base antes de aplicarlo en la piel, de lo contrario puede causar escozor.
Miel de manuka. Recientes investigaciones sugieren que la aplicación tópica de la miel de manuka puede ser tan eficaz como el aciclovir en el tratamiento del VHS-1 y VHS-2. La miel de manuka se puede aplicar directamente sin diluirla.
Compresas frías. Se puede usar una compresa fría para reducir la hinchazón. Se aplica hielo envuelto en una toallita suave y limpia en la zona afectada. Se repite según se necesite.
Pasta de bicarbonato de sodio. Se aplica una pasta de bicarbonato para ayudar a secar las lesiones y aliviar la picazón. Para hacerlo, se sumerge una bola de algodón húmeda o la punta de un hisopo en una pequeña cantidad de bicarbonato de sodio puro, y se aplica en la llaga.
Pasta de almidón de maíz (maicena). La maicena también puede secar las lesiones y aliviar la picazón. Se sumerge una bola húmeda de algodón o la punta de un hisopo en una pequeña cantidad de maicena y se aplica en la zona afectada.
Aceite de orégano mexicano. El aceite de orégano contiene carvacrol, un poderoso ingrediente antiviral que puede ser útil para tratar el herpes, sin embargo, debido a que es muy potente, debe diluirse con un aceite base para no causar daño en la piel.
Recuerda que, estos remedios no sustituyen el tratamiento médico, por ello te sugerimos hablar con tu proveedor en salud antes de probar alguno de ellos.
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