
Entre las 6:00 a.m. y las 9:00 a.m. Suele ser la fase de activación, ideal para actividades que conectan con uno mismo, como meditar, caminar, planificar o hacer ejercicio. La mente está fresca y lista para comenzar el día con intención.
De 9:00 a.m. a 12:00 p.m. Llega el pico de concentración y energía, el mejor momento para resolver problemas, tomar decisiones importantes o hacer negociaciones.
De 12:00 p.m. a 3:00 p.m. Hay un declive natural. La energía disminuye y es normal sentirse más lento. Es ideal para tareas automáticas o pausas activas, como almorzar, convivir socialmente, dar una caminata o paseo por el parque.
Entre las 3:00 p.m. y las 6:00 p.m. La mente se relaja y puede ser más creativa, siendo un buen momento para planear, crear, diseñar o reflexionar.
De 6:00 p.m. a 9:00 p.m. Es la hora de conexión emocional, ideal para compartir con familiares, conversar o relajarte. Tiempo para disfrutar y relajarse en familia o con las personas queridas.
Finalmente, después de las 9:00 p.m., el cuerpo y la mente necesitan descanso, por lo que es mejor evitar el uso de todo tipo de pantallas o trabajo pesado y optar por una ligera lectura o música relajante.
Para tener éxito e seguir los ciclos circadianos, es necesario aparte de hacer uso del sentido común, escuchar nuestra voz interior y nuestro cuerpo. Por ejemplo, si ya es tarde y estamos agotados, no es conveniente presionarnos para seguir produciendo a costa incluso de nuestra propia salud. Lo mejor es ir a descansar y continuar el trabajo al día siguiente por temprano por la mañana. Recuerda, en la medida que aprendamos a respetar los ciclos circadianos, estaremos viviendo con más bienestar y armonía.
Comentarios
Publicar un comentario