
El agua de avena es uno de esos tesoros que aparte de tener un agradable sabor, nos aportan grandes beneficios:
Puede disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas
Elimina toxinas
Combate el estreñimiento
Ayuda a mantener un peso ideal
Baja los niveles de colesterol malo
Previene el hipotiroidismo
Controlar los picos de insulina
Cómo Preparar Agua de Avena:
Colocar las hojuelas de avena en un recipiente con 2 tazas de agua, tapa el recipiente y deja reposar por 8 horas o toda una noche. Si vives en un clima muy cálido, es mejor que lo dejes en el refrigerador.
Al día siguiente tira el agua donde estuvieron remojándose y ya que esté bien escurrida licúala con una raja de canela, al gusto y 3 tazas de agua. Licúa bien por unos segundos. Colócala en una jarra, métela al refrigerador y tu agua está lista para que la tomes. Puedes agregar un poco de miel si lo deseas.
No se recomienda tomar todos los días, ya que la avena, como los lácteos y otros cereales, pueden estimular la producción de flemas y mucosidad en el organismo.
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