El famoso “bajón” después de comer, también llamado somnolencia postprandial, tiene varias causas que van desde lo fisiológico hasta lo alimenticio:
- Picos y caídas de glucosa
- Cansancio acumulado
- Alto nivel de cortisol
- Desequilibrios hormonales
- Falta de Proteína y fibra
- Redistribución de la sangre
Consejos para Evitar la somnolencia
- Equilibra tu dieta. No consumas solo carbohidratos en tus comidas. Añade proteína, fibra, vegetales y grasas saludables en cada comida. Las comidas ricas en macronutrientes o ricas en proteínas disminuyen la sensación de somnolencia. Limita el uso de azúcares, lácteos, procesados y carbohidratos.
- Ordena tus alimentos: El orden en que consumes los alimentos es fundamental para que el organismo no tenga pesadez y asimile mejor los nutrientes. Inicia siempre tus comidas por los vegetales, después la proteína para terminar con los carbohidratos, esto evitará los picos de glucosa
- Evita comer en exceso: Las comidas abundantes y con alto aporte de azúcar y carbohidratos simples generan un estado de somnolencia.
- Mantente bien hidratado. Cuando el cuerpo pierde más agua de la que ingiere, se produce un desequilibrio de electrolitos y glucosa, lo que puede generar entre otras cosas, en fatiga y cansancio, más aún, después de comer.
- Lleva una buena higiene del sueño. Como ya sabemos el cuerpo utiliza energía para llevar a cabo el proceso de la digestión y si no se descansa lo necesario, es más probable que después de comer haya somnolencia. Asegúrate de dormir lo necesario.
- Haz alguna actividad ligera después de comer: Caminar después de comer es uno de esos hábitos sencillos para evitar el bajón, pues además de evitar picos de glucosa, estimula el tránsito intestinal y mejora la resistencia a la insulina.

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